Con sorpresa leíamos un artículo publicado en la edición digital del diario ABC color de Paraguay de fecha 26 de junio de 2008. El mismo hace referencia a la propuesta del Senador Domingo Laino quien presentara a la cámara alta del congreso un pedido de repudio al embajador Norteamericano ante el Paraguay James Cason por ofender al pueblo paraguayo según las expresiones de Laino .Llamativamente el tema por el que el Sr. Laino se siente agraviado no guarda relación con la actuación del embajador Cason en su rol diplomatico , sino por el interes personal de este ultimo y su manifestado amor por el idioma Guarani que lo ha llevado a presentarse en escenarios de festivales y últimamente a la presentación de un Disco de música paraguaya que incluso contiene un tema de su autoría totalmente en Guaraní. Si esto llega a materializarse establecería un precedente nefasto para los quieran aprender y hablar en Guaraní en el futuro y una ofensa a los millones de paraguayos y paraguayas que si hablamos en Guaraní y que desde el lugar donde nos toca actuar luchamos por su sobrevivencia.
Desde Ecos del Paraguay espacio radial en el que nos esforzamos por hacer presente y vivo al Guaraní aun estando fuera de los limites geográficos del Paraguay expresamos nuestra profunda decepción por este tipo de censura que en nombre del pueblo, incluso quiere ser institucionalizada con una resolución de una de las cámaras de Congreso paraguayo. Es lamentable que en la actualidad existan personas que aun quieran oprimir al Guarani y a sus hablantes que son la mayoría de los habitantes del Paraguay. En este año internacional de las lenguas luchemos por la defensa de nuestro idioma, de nuestra identidad no dejemos que obscuros personajes sigan pisoteándonos con censuras y amedrentamientos como las que plantea el Sr. Laino hacia personas que al menos intentan balbucear en Guaraní como lo afirma el, y no como otros que han nacido en tierra Guaraní y tratar de negar sus raíces viviendo a costas del sufrido pueblo Guaraní hablante erigiéndose como los grandes sabeloto que por conveniencia evitan la normalización del uso del Guarani como es y debió ser desde siempre en el Paraguay.

















