11 de enero de 2011

“Anímense a la literatura paraguaya”

La Dra. en Literatura Hispánica y escritora Sonia Olivera enseña en la Universidad de Sweet Briar. Vive en EE.UU. Su pasión por el arte literario la ha hecho trabajar con autores como Borges, Alberti, entre otros genios literarios. Recientemente, Olivera estuvo en Asunción, merced a la beca Fulbright, para buscar poetas paraguayas, tema de su próximo libro.
“Nací en Asunción, pero soy mitad paraguaya, mitad peruana (mi madre es peruana). Viajé por varios países de Sudamérica y Europa”, así se presenta Sonia Olivera, casada con un estadounidense y madre de una hija. Desde hace unos meses trabaja en Asunción buscando letras paraguayas y, al mismo tiempo, dando clases en la Universidad Católica a docentes y alumnos del Centro de Estudios de Postgrado. Sus inicios profesionales fueron en los años 90. Se autodefine creativa, por eso eligió Arquitectura como primera carrera, a la par se anotó en Literatura “que es mi pasión”, acentúa. Con todos los problemas de reestructuración de la carrera de Letras (tanto en la UCA como en la UNA) terminó graduándose primero en Arquitectura; con ese título se fue a España a hacer un máster en Letras Hispánicas (Universidad de Navarra, 1992). “Ahí conocí a mi marido y me fui a vivir a EE.UU., donde hice el doctorado en Literatura y Cultura Hispánica (Universidad de Indiana, 2001)”, resume. Sonia ha entrevistado a varias poetas paraguayas, como Nila López, Emi Kasamatsu, Elsa Wiezell y Gladys Carmagnola.

-Para situarla, ¿por qué eligió Literatura Hispánica?
-Mi título de arquitecta no era válido en EE. UU. a menos que pasara años convalidándolo. Y la universidad allá es carísima, hablamos de unos 50 mil dólares al año o más. Averiguando sobre becas, me ofrecieron hacer el doctorado de Literatura Hispánica a cambio de enseñar literatura y cultura hispánica a estudiantes de licenciatura. Me encantó la idea, la literatura es lo máximo para mí.
-¿Quiénes se interesan por las letras hispánicas en EE.UU.?
-Lo cómico es que en EE.UU. y en Europa se interesan más por la literatura hispánica que aquí. Por ejemplo, los alemanes escriben más estudios sobre poesía en español y sobre el guaraní que nosotros. Los ingleses, canadienses y estadounidenses “descubrieron” a varios poetas hispanoamericanos que hoy son considerados fundamentales, como Ernesto Cardenal, que ya ha sido propuesto al Nobel de Literatura dos veces.
-Entiendo, nos visita para reconsiderar esa falta: el amor a la literatura.
-Vine a Paraguay como investigadora y maestra con el apoyo de la beca Fulbright. Cuando me enteré que me habían elegido entre los miles de candidatos, me puse a saltar en la calle y le dije a mi hijita: “Ya puedo morirme en paz y cuando me entierren pongan en la lápida ‘Fulbright Scholar’. ¡Sinceramente, se cumplió el sueño de mi vida! Estoy aquí para enseñar a docentes y estudiantes, y también para entrevistar a poetas paraguayas de modo a concretar un libro.
-Y sinceramente, ¿cómo ha sido la experiencia hasta ahora?
-Inmejorable, las autoras son muy receptivas y generosas con sus trabajos, y los alumnos son increíbles. Su interés y dedicación ha sido lo mejor. Puedo asegurarte que todos y cada uno de ellos logrará grandes éxitos.
-¿Qué refleja la literatura hispánica?
-Nuestra historia. Nuestra lengua. Nuestras raíces. Sobre todo nuestro testimonio. Y aunque muchos digan que eso al final no es reflejo fiel, es lo que queda por siglos. Es memoria eterna.
-Al peruano Vargas Llosa le dieron el Nobel, ¿qué piensa al respecto?
-Me sorprendió que no se lo hayan dado a Ernesto Cardenal, que es el autor sobre el que trabajo ahora.
-La literatura contemporánea es su interés principal. ¿Qué elabora en este momento?
-Estoy nuevamente con Cardenal, el gran poeta de Nicaragua, de quien hice mi primer libro La matriz del Canto Cósmico, lo estoy reeditando con permiso de hacerlo al mismo tiempo en varios idiomas. ¡Estoy contentísima, trabajando directamente con el autor! Me gusta entrevistar a los autores, también lo hice con Miguel Delibes (y quedamos superamigos), Mario Benedetti, Rafael Alberti, Ariel Dorfman…

-Trabajo y amistades de lujo. ¿Cuál diría que es la utilidad de la literatura?
-El grado de oralidad del texto literario depende del estilo particular de cada escritor. Cada autor escribe para transmitir algo. La cuestión es que para poder transmitirlo debe “entretener”. Ese es el secreto. Así, los temas y la utilidad de la literatura dependen de que se logre la comunicación completa. El lector debe quedar enganchado y leer hasta el final con gusto.
“Hay que dejar atrás el Siglo de las Luces”
“En la profesión literaria con mis colegas no hay diferencia. Es una profesión fantástica para una mujer en EE.UU. Ahora, con las estudiantes es otra historia, son paternalistas. Un profesor puede hacer cualquier cosa y es fantástico; pero a las profesoras, no se les perdona nada y se les exige todo: que sea erudita, exitosa, innovadora y clásica, madre y psicóloga, enfermera y mentora, en fin, es agotador”
-¿Cuál es su fórmula para lograr resultados en los estudiantes?
-La exigencia bien clara. El primer día de clase les digo a mis estudiantes que sólo tengo una regla: no acepto excusas.
-La gente no conoce (no lee) autores paraguayos, ¿esto determina la existencia o inexistencia de un escritor, y más aún de la literatura paraguaya?
-Tenemos y muchos autores se conocen afuera y no adentro. La información sobre los autores paraguayos siempre hay de críticos de otros países. Le pasó a Renée Ferrer, a Susy Delgado.
-Acá hay pocos lectores…
-Lectores hay muchos, si no, no tendrían tantas librerías y editoriales en Asunción. Lo que va cambiando en la era de la tecnología es que el lector es un lector perezoso. Pasa más tiempo con un video que con un libro porque en la película sólo tiene que sentarse y vegetar, ya está todo servido el plato, no lo tiene que masticar, es una papilla de bebé. Estamos atacados de videojuegos, de violencia televisiva, del clima de lo vulgar. En la heladería, mirá a dos amigas adolescentes, sentadas una frente a la otra, ninguna ni se mira ni se habla, pero no están enojadas, sólo están cada una con su celular mandando mensajes.
-Esas chicas le dirían que usted no pertenece a la nueva era. O peor, probablemente no le dirían nada.
-Es la era de la soledad. Estamos juntos pero más solos que nunca. La gente puede pasarse horas escuchando un comentarista en la tele, pero no es capaz de escuchar a su esposa, a su hija, a su amiga por 5 minutos. ¡Y Dios te salve si esperás tener una conversación profunda…! ¿Entonces qué hace un autor para llegar a este tipo de lector? Lo que hizo Mónica Bustos al lograr el Premio Augusto Roa Bastos 2010, conectarse con esta generación escribiendo lo que le gustaría ver en el cine. Cada autor tiene su propio estilo. Hay que dejar atrás el Siglo de las Luces, los lenguajes recargados, hay que comunicarse con un lector que usa otro código. El autor tiene el compromiso de escuchar primero su propia voz y encontrar su propio código. Así que volviendo a tu pregunta de si tenemos literatura en Paraguay; claro que hay literatura en Paraguay. Y de la buena. Anímense a descubrirla.
“Surge la necesidad de rescatar la preciada voz femenina paraguaya en sus diferentes enfoques de poesía bilingüe, poesía social y poesía joven. Hay grandes valores poéticos que ameritan una gran difusión”.
Líneas biográficas
Sonia ha publicado numerosos artículos sobre Poesía Latinoamericana, además de 6 libros de buena acogida mundial, entre ellos “Imágenes del Paraguay”, en su libro Volviendo a Omega (2005), también escribió Puros Cuentos (2004), sobre la realidad de nuestro país en cuentos de fácil lectura. Otras obras suyas fueron presentadas en las Ferias de Madrid. Y un punto emotivo e histórico es, en el 2009, la presentación de ¡Cerraron las puertas! en la Universidad de British Columbia, sobre la tragedia del Ykuá Bolaños. Fuente Abc Color. Articulo escrito por Lourdes Peralta.

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