30 de octubre de 2011

Inculcar la cultura del ahorro para lograr mejor calidad de vida

En la hermosa aventura de vivir, lo que más se anhela es lograr una VIDA DIGNA. Hacia allí apuntan la mayoría de los esfuerzos humanos en este mundo.
Y, por supuesto, la EDUCACIÓN, que es una de las actividades más nobles, capaz de lograr cambios actitudinales en el ser humano, busca inculcar a niños, niñas y jóvenes la CULTURA DEL AHORRO, para que así aseguren la CALIDAD DE VIDA que les proporcionará SEGURIDAD, PREVENCIÓN y una REALIZACIÓN PERSONAL PLENA, DIGNA Y FELIZ .
En octubre de 1924, se reunió en Milán (Italia) el Congreso Internacional de Ahorro. Concurrieron delegados de casi todos los países y se trataron temas sobre la organización y legislación de las cajas de ahorro. El final del Congreso fue el día 31 de octubre, fecha instituida para la recordación del Día Mundial del Ahorro. Uno de los buenos hábitos que ayudan al ser humano a realizarse en esta vida, a lograr muchos objetivos y a asegurarse un futuro digno y placentero es el ahorro.
Debemos aprender y cultivar desde niños; es muy importante para la educación y la formación integral para la vida. Muchos niños, niñas y jóvenes tienen la suerte de cultivarlo desde la cuna, mediante la acción de sus padres. Pero otros, recién toman noción del valor de esa buena costumbre en la escuela o colegio, a través de sus buenos profesores y profesoras, que se encargan de su formación para la vida. Sabemos que solo la educación logra cambios actitudinales en el ser humano y tiene como meta fundamental preparar a las personas para tener una vida feliz, mostrándoles los caminos, dotándoles de herramientas e inculcándoles los saberes para lograr su destino de felicidad.
El ahorro ayuda a una disciplina para lograr la calidad de vida de las personas, haciéndoles alcanzar metas superiores, que les proporcionarán mayor seguridad, mejor prevención, e, incluso, un final feliz y digno. La recordación del Día Mundial del Ahorro es como un reto para frenar el galopante endeudamiento de las familias. La sociedad de consumo, así como la vivienda, el petróleo y los bajos tipos de interés, reducen la capacidad ahorradora de los consumidores.
Prepararse con responsabilidad para las contingencias que puedan presentarse en la vida es ser previsor, representa un ahorro. Ahorrar alcanza, asegura y eleva la calidad de vida. Recordemos que la marca de las prendas de vestir no hace a la persona; no seamos exigentes con esto. El saber ahorrar es toda una virtud. Una actitud positiva e inteligente de la persona que lo adquiere como hábito en la vida. En primer lugar, porque ahorrar es sinónimo de prevenir, guardar algo para el porvenir.
El objetivo del ahorro es la economía, la reserva, sin caer nunca en avaricia. El sentido del ahorro es amplio; no es amontonar monedas y billetes en alcancías o cuentas bancarias; al contrario, es utilizando en su medida justa, no derrochando lo conseguido mediante el esfuerzo, el trabajo y la inteligencia, honestamente, con la ayuda de Dios, sin perjudicar a nadie; debiendo ser siempre, de origen legal, cristiano y generoso; dejando en claro la finalidad humana y cristiana de socorrer al semejante necesitado si fuere necesario. El ahorro es un signo de respeto al semejante, a las generaciones futuras. Tomemos, poco a poco, el hábito del ahorro, que nos ayudará a lograr una vida mejor y a ser más felices. Para el logro de nuestro objetivo, es necesario que todos los miembros del hogar colaboren.
Fuente: MEC

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ultima Hora - Nacionales

Las ruinas jesuíticas observadas desde el aire

Visita a la tumba de Mangore.


Honor a quien honor merece!Sady y Teofilo Acosta directores de Ecos del Paraguay vistaron la tumba del gran musico paraguayo Agustin Pio Barrios cuyos restos descansan en el Cementerio de los Ilustres de El Salvador.