15 de enero de 2012

Aregua y sus atractivos

La diversidad del arte popular y la gastronomía se muestran en las sugerencias turísticas de Areguá. Trabajos artesanales tanto en sabor como en objetos están para agradar a los visitantes.
Por Nancy Duré Cáceres.
Entre arcillas y algunos modelos terminados encontramos al artesano Pedro Cristaldo, en una calurosa siesta. Sentado junto a su torno movido a pedal y de uso tan viejo como el mismo arte de hacer vasijas de arcilla, Pedro va dando formas a pequeños recipientes con velocidades uniformes y suaves. Concentra toda su atención en el modelado. Casi minuto tras minuto va “sacando” las pequeñas vasijas, tarea que ocupaba su tiempo al momento de nuestra visita. “De estos hago como doscientos al día, es mi promedio”, dice sonriendo. Aprendió este arte gracias a su padre, Luciano Cristaldo. “Él hacía caños de cerámica y me fue enseñando cómo trabajar con este material”, explica sin sacar el pie del pedal. Tenía catorce años cuando se inició en este menester y desde entonces solo tomó este camino. “Estoy muy feliz, vivo de este trabajo, educo a mis hijos, me alimento, me gusta mucho trabajar con la arcilla”, expresa.
En su casa funciona también la Asociación de Artesanos de Aregua, más conocida como la Triple A. Ahí Pedro se encarga de dar talleres a los jóvenes lugareños deseosos de aprender este oficio o a cualquier persona interesada en el arte de la alfarería. “Las clases están abiertas y el horario es de 08:00 a 11:00 y de 14:00 a 16:30, de lunes a viernes. Invitamos a que vengan a participar; es un oficio digno”, afirma.
No hay duda de que en Areguá hay actividad artística y la Triple A es uno de los lugares donde fijan sus actividades con una cierta protección, una ayuda para que puedan desarrollar sus capacidades
Pedro Cristaldo asegura que la Asociación apoya tres pilares fundamentales: los talleres, la venta y la formación. “Nuestros objetivos van encaminados a consolidar esas tres premisas porque es fácil iniciar una actividad, pero lo más difícil es su consolidación, y para ello es necesario apuntalar bien todos los elementos que influyen en el proceso”, manifiesta. Justifica su parecer diciendo que los talleres no tendrán futuro sin un área comercial que funcione. Sin formación, especialmente para el propio artesano, es difícil sobrevivir, más aun en un mercado tan competitivo. Formación e innovación son claves para avanzar y consolidar a quienes se dedican a la artesanía.
Ante la pregunta si están satisfechos con la trayectoria, expresa que nunca pueden estar satisfechos. “Vamos a seguir avanzando”, dice. Y en esa línea de consolidación en la Triple A están trabajando con la técnica de la cerámica esmaltada. “Tenemos nuevos hornos que facilitan nuestra producción. Estamos contentos, estamos elaborando todo tipo de objetos y vamos a ir incorporando nuevos modelos”, explica.
En definitiva, la Asociación va camino a convertirse en un instrumento para la consecución de la máxima calidad en el producto, todo ello a través de la formación y la innovación, en donde la colaboración de los artesanos es vital. Si decide llegar hasta la ciudad de Areguá, puede pasar por su local y ver su tesonero trabajo con el torno a pedal. Queda a 500 metros del centro mismo, sobre la ruta Mariscal Francisco Solano López. Asimismo, en el paseo central de la avenida principal de Areguá pueden observarse amplias casonas, de arquitectura colonial, con agrestes jardines, molduras y finas terminaciones. Hay un real interés de convertir aquellas antiguas casonas en hospedajes, a fin de fortalecer el turismo. Una de las más entusiastas es la arquitecta Ramona “Chachi” Ávalos. “Restaurar estas casonas le estaría dando otro brillo a la ciudad de Aregua”, expresa convencida. Ella es miembro del Centro de Conservación del Patrimonio Cultural, desde donde abre las puertas para el diálogo hacia una Aregua mucho más encantadora.
Definitivamente, está considerada como la ciudad colonial más linda del Paraguay. Ubicada en el departamento Central, a 28 kilómetros de Asunción, es uno de los destinos turísticos más importantes del país. Fue nombrada Patrimonio Cultural de la Nación en el año 1997. Precisamente entre sus construcciones de arquitectura colonial, que se conservan casi en su totalidad, al igual que la plaza, se encuentra la iglesia de La Candelaria, construida en parte sobre el antiguo oratorio de Mercedarios en el año 1862, fue restaurada en los años 1912-14 conservando sus características eclécticas como la mayoría de las iglesias del Paraguay. En el altar mayor se venera a la Virgen de la Candelaria, patrona de la ciudad, cuya festividad es celebrada cada 2 de febrero. Desde su explanada se contempla un hermoso paisaje. Igualmente, hay edificios históricos que trasladan en el tiempo a todos sus visitantes, como el castillo Carlota Palmerola, hoy convertido en Convento. El edificio de construcción medieval demuestra la condición feudal de sus antiguos propietarios. Es también considerado Patrimonio Cultural de la Nación. Está también la calle de los artesanos, donde están expuestos los más diversos objetos de decoración como planteras, ánforas, cántaros, jarras, colgantes, figuras decorativas para la casa, para el jardín. Es que Areguá cobija a artistas y fomenta encuentros culturales diversos. Pintores y escultores eligen la tranquilidad de su sombra y el aroma de sus mangos y guayabos para vivir y crear sus obras, algunas de las cuales pueden ser admiradas en las galerías de la ciudad, como El Mirador, propiedad de Rommy Campos Cervera, ubicada sobre la calle principal, Mcal. Estigarribia 886 entre La Candelaria y Mcal. López y donde pueden apreciarse las suyas y de todos aquellos artistas que así lo desean.
Continuando con las producciones artesanales destacamos que están, además, las y los productores de dulces de guayaba, de leche, de maní, kosereva y de mamón; cigarros finos y gruesos, esteras y cortinas de piri; pero la principal es la producción de frutilla, cuya producción se originó a mediados del siglo XX con la inmigración rusa e italiana. Actualmente, los pobladores de Estanzuela y Kokue Guasu se dedican a su intenso cultivo y producción. La Expo Frutilla ya es un evento anual tradicional en los meses de agosto y setiembre. El lago Ypacaraí, igualmente, forma parte de las bellezas que pueden apreciarse desde Areguá.
Y no olvidemos los restaurantes. La gastronomía en Areguá está adquiriendo otros sabores. Hay propuestas de comidas típicas y/o fusionadas con otras culturas. La Palmera es un restaurante de comida típica. Allí los sabores caseros están “a la carta del día”. La cocina, en algunos casos, es en brasero y a carbón. “Es deliciosa”, afirman quienes ya visitaron el lugar.
La vida loca es una nueva propuesta. Propiedad del austriaco Andrés Trevtinga, quien vino a nuestro país hace cuatro años, aproximadamente, y eligió Areguá para abrir un original restaurante-hospedaje, donde la decoración y las fusiones de sabores cautivan a los comensales. “Hacemos verdadera fusión de comidas, servimos -por ejemplo- lomito con camarones, ¡eso es fusión!”, exclama. Los platos a base de frutos de mar son las especialidades, al igual que los postres como los crepés de manzanas. “Ofrecemos también hospedaje”, cuenta Trevtinga. El costo de una habitación, con desayuno incluido, es de G. 130.000. La vida loca abre sus puertas de lunes a jueves, desde las 18:00; los viernes de 10:30 a 15:00 y de 18:00 a 02:00. Sábado, igual horario, y domingo, de 10:00 a 22:00.
Don Pablo es otra alternativa para el paladar. Restaurante y confitería, es un local conocido por sus variedades de panificados, platos nacionales e internacionales para disfrutar en ambientes climatizados. Cuenta también con sala de eventos.
Otros sitios para el esparcimiento y el sabor son los cafés temáticos que van consolidándose. Solarte y más es uno de ellos; en el espacio predomina el arte, y toda la confitería es casera. Se abre de jueves a domingos, de 08:00 a 21:00. La anfitriona, Hebe Duarte, hace el paso agradable y con ganas de volver.
En fin, el arte, la artesanía y la gastronomía están estrechamente relacionadas. Las tres actividades se complementan, parten de la intuición, del desarrollo de actitudes y aptitudes artísticas, para la realización de un objeto o la presentación de un plato. Areguá te ofrece esto y mucho más. La visita es obligada.

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