7 de enero de 2012

Kike Santander: “Me siento mitad paraguayo”

De sus versos brotaron éxitos para artistas como Cristian Castro, Gloria Estefan, Jennifer López y David Bisbal. Reconocido como uno de los compositores y productores más importantes de la música latina en el mundo, el colombiano Kike Santander habló de sus inicios, de su exitoso presente y del secreto de su inspiración: una bella mujer paraguaya.Por Jorge Coronel (Abc color).
Kike Santander y flia.
Pocos sabrán que el hombre alto, moreno, amable y sonriente que este verano recorre las calles de la villa veraniega de San Bernardino en compañía de su familia es el mismísimo autor de canciones como “Azul”, de Cristian Castro; “Ave María”, de David Bisbal y “Piel Morena”, de Thalía. Y esta es solo una pequeña parte de la innumerable lista de éxitos que el músico cosecha desde 1993, cuando las oportunidades de la vida lo llevaron a escribir y producir a los grandes íconos de la música en nuestro idioma.
A Kike le sobran los elogios al hablar del Paraguay. “Yo me enamoré de Paraguay… ya me siento mitad paraguayo”, confiesa. Tanto, que hasta asegura seguir los partidos de fútbol locales y que celebró con orgullo la victoria de Nahuel Sachak, en la última edición de Operación Triunfo.
Pero el encantamiento con la tierra guaraní no hubiese sido posible sin la llegada a su vida de Adriana López Moreira, su esposa desde septiembre de 2002.
La historia de amor entre el colombiano y la paraguaya –digno de un guión de una película de amor– nació en marzo de 2002. Adriana viajó hasta Bogotá, Colombia, para asistir a una reunión laboral. Kike, desde Miami, también llegó a Bogotá para promover la membresía a los Grammy Latinos.
Una vida musical
Kike Santander –o Flavio Enrique Santander Lora– nació en la ciudad de Cali, Colombia, el 11 de mayo de 1960. Desde sus primeros años, el pequeño “Kike” derrochó su amor a la música, cuando a los 8 años ejecutó su primer instrumento: el acordeón. Desde entonces, su pasión musical fue creciendo, incorporando a su vida nuevos instrumentos que –años después– lo convirtieron en todo un multiinstrumentista.
“El primer instrumento fue el acordeón, a los 8 años. El segundo fue la guitarra acústica, a los 12. El tercero fue la guitarra eléctrica, a los 13. El cuarto fue la lira. A los 16, el bajo eléctrico. Y a los 18, el piano y la percusión… Ya para los 20 años tocaba como cinco instrumentos”, enumera.
El músico que crecía entre acordes y canciones, tardaría un poco más para descubrir su talento más fructífero y valorado por estos días: el de compositor.
“Comencé a escribir canciones tarde –señala–. Como compositor hice mi primera canción a los 33 años. Antes de eso había hecho muchas cosas con la música, pero no componer. Yo no sabía que era compositor. A los 33 años hice mi primera canción, y fue un bolero que les hice a mi papá y a mi mamá, que se llama 'En el jardín de mis amores'”. Tiempo después, la canción fue grabada con éxito nada menos que por el mexicano Alejandro Fernández y la ex Miami Sound Machine, la cubana Gloria Estefan.
Sabor caleño
Kike Santander fue galardonado con importantes distinciones como
los Grammy Latinos, Billboard, Lo Nuestro Awards y BMI.
Entre sus primeros paisajes sonoros, Santander recuerda una infancia musicalizada con folclor colombiano e internacional, especialmente de música mexicana, que escuchaba su padre. Música tropical, pop y rock de los ’70; tanto como jazz y música clásica –ya en su adolescencia– marcaron el derrotero de la versatilidad musical que hoy caracteriza al productor.
“Terminé estando expuesto a muchos géneros de música, que eso es lo que marcó cómo hago mi música ahora, porque soy muy versátil. Hay gente que se especializa en un género, que son buenos para el reggaetón, o buenos para los boleros, o buenos para la música tropical. Yo tengo un poco de todo, como un salpicón”, explica.
Dr. Santander
La versatilidad de Kike Santander no se limita a la impredecible gama de género con que baña a sus proyectos. Antes de iniciar su ascendente carrera musical inició sus cursos de Medicina, recibiéndose de médico cirujano.
“La Medicina me llamó la atención por la parte de las ciencias del cuerpo humano, la Bioquímica, la Fisiología y la Biología. Después lo que es curar gente, estar en el hospital… Pero nunca perdí mi conexión con la música. Siempre seguí tocando música en los bares de jazz de Cali, por las noches, salía del hospital y los fines de semana me iba para el bar los jueves, viernes y sábado”, recuerda.
En los tiempos libres que le dejaba la carrera, el futuro médico tocaba en el hospital y hasta ofrecía conciertos. “Siempre estuvo la música presente durante toda la Medicina. Y ya cuando me gradué de médico, en el ’85, me fui a trabajar un año rural a un pueblo. Y como al octavo mes fue cuando comencé a sentir que me hacía falta la música, como que tal vez lo mío era la música y no la Medicina. Fue ahí que tomé la decisión difícil de colgar mi diploma de médico y dedicarme a buscar un camino en la música”.
La decisión no pudo haber sido mejor: años después el médico Santander se convertía en uno de los pilares fundamentales de la industria.
Primeros pasos
No fue fácil iniciarse en el competitivo y no menos complejo mercado de la música latina internacional. Todavía en su país natal, se trasladó hasta Bogotá, donde tocó en bares de jazz. La actividad bohemia y nocturna terminó por disgustarle.
Hasta que –por fin– descubrió su esencia de compositor, iniciando sus primeros trabajos para jingles, en 1986. “Ahí fue que aprendí muchísimas cosas, porque estuve 9 años haciendo jingles, mucho tiempo. Y, sin darme cuenta, me fui convirtiendo en un productor de música porque aprendíamos todas las diferentes disciplinas de la producción musical”.
Esos momentos serían fundamentales para aprehender los principios más importantes de la composición. “Fueron muchos años entrenándome en componer melodías que tuvieran gancho, que fueran recordadas. Cuando ya comencé a hacer canciones creo que tenía bastante terreno adelantado con eso de hacer ganchos musicales”, reconoce.
La internacionalización
Un momento fundamental en el crecimiento profesional de Kike fue su encuentro con su compatriota Estéfano (Fabio Alfonso Salgado), integrante del recordado dúo “Donato y Estéfano”, con quien trabajó durante un tiempo en la composición y producción de jingles.
En 1993, Estéfano lo conecta con José Luis Rodríguez, “El Puma”, para componer y producirle un disco. “Estéfano me dijo que 'El Puma' quería que le hiciéramos el disco, y me invitó a participar. Fui a Miami, conocí a 'El Puma', le hicimos un disco muy bonito”, expresa. De esa producción nació el recordado hit “Diosito Santo”, tema que resonó con furia en toda la región.
Acercamiento a Estefan
Luego de su primera y exitosa prueba de fuego, las puertas se abrieron para Kike. “A través de 'El Puma' conocí a Emilio Estefan. Y entonces le mostré mis primeras canciones. A Emilio le gustó mucho las letras y las melodías, y entonces ahí fue que quedó la conexión con Miami”.
En diciembre de ese año Emilio Estefan lo llamó a su casa para decirle que buscaban canciones para el próximo disco de Gloria Estefan, acaso la artista latina más importante en los Estados Unidos.
“Ahí fue cuando le compuse 'Abriendo Puertas', y todas las canciones del disco, durante ese mes de diciembre a enero. Y luego fui a producir el disco de Gloria, de 'Abriendo Puertas'. Un año después, en diciembre del ’94, me fui a vivir a Miami”.
Santander empezó a poner en práctica todo el conocimiento que había adquirido en sus tiempos de compositor de jingles. Desde tocar sintetizadores, a la ingeniería de sonido, programación de sintetizadores con computador; hasta la ejecución de guitarra, bajo, piano; arreglos musicales, armonización y dirección de coros. Desde entonces las composiciones del músico empezaron a recorrer el mundo.
Azúcar Moreno, Gloria Estefan, Thalía, Jon Secada, Chayanne, Alejandro Fernández, Carlos Ponce, Cristian Castro, Olga Tañón, Soledad, Jennifer López, Marc Anthony, Bacilos, Diego Torres, David Bisbal, Natalia Oreiro, Santana, Luis Miguel, Rocío Durcal, Luis Fonsi, Ricardo Montaner, entre muchos otros, les deben a Kike Santander al menos uno –o hasta varios– de sus más grandes éxitos.
La independencia
Los años de trabajo y entrega en las oficinas de Emilio Estefan cada vez rendían más. Pero, a su vez, eran cada vez mayores las muestras de abuso de autoridad y violaciones contractuales de parte del esposo de Gloria Estefan.
Fue así que Santander, ante reiterados intentos de arreglos personales, decidió entablar una demanda legal para terminar su contrato con el empresario cubanoamericano.
”Fue una etapa difícil, una prueba al valor, a la capacidad de decisión. Y fue porque después de cinco años y medio, casi seis años de estar trabajando junto con él –tuvimos muchísimo éxito juntos–, pero hubo un momento en que yo vi que él estaba abusando de su autoridad y de su poder; y entonces, después de varios intentos de que él cayera en cuenta, me di cuenta de que lo único que quedaba era ponerle una demanda judicial, una demanda civil”, comenta Santander, una década después de los hechos.
“Fueron años difíciles, en el 2000 y 2001. Fueron años muy complicados. Pero lo veo como parte del crecimiento de uno, profesional. En una carrera siempre hay que pasar por momentos difíciles, por confrontaciones. Hay artistas que les toca enfrentar a su manager, o le toca enfrentar a la cadena de televisión, o a una empresa discográfica. Siempre hay momentos donde uno tiene que hacerse respetar”, apunta.
El momento de crisis le permitió al colombiano independizarse y construir su propia compañía de producción musical. “Hay gente que comete errores. En mi caso, yo no le he quitado nada a nadie, simplemente que con eso que pasó quedó una etapa de mayor independencia musical. Y formé mi propia compañía de producción, mi propia compañía editorial. Y entonces, desde el año 2001 hasta el año 2008, fue una época muy intensa de producción profesional, donde fue la etapa más fuerte de mi carrera”.
Batuka
El presente laboral de Santander lleva el nombre de Batuka: un proyecto de música pensado para gimnasia, que es llevado con éxito en países como España y Estados Unidos.
En 2005 –en el rol que ocupó como director de la Academia de Operación Triunfo–, el músico se vio interesado en proporcionar una herramienta para que los aspirantes a estrellas del pop aprovechen sus ratos libres para ejercitarse.
“Apareció la idea de que los muchachos hicieran gimnasia. Ahí apareció un poco la parte de médico: con esta idea yo puedo hacer también cosas para sanar a la gente. Tuvo un éxito en venta gigantesco en España: más de 1.500.000 DVDs vendidos. El proyecto tuvo su curso en España, y yo llevo 3 años ya trabajando este proyecto en los Estados Unidos, todavía estamos evolucionando”, explica.
Durante este año el proyecto entrará en una etapa más avanzada, incluyendo no solamente un programa de baile, sino también de fortalecimiento muscular, artes marciales y hasta yoga. “Cada uno de esos programas exige diez canciones originales cada tres meses. Eso quiere decir 40 canciones por cada programa, al año. Cuatro programas son 160 canciones anuales, originales todas. Para mí Batuka es en este momento mi artista”, subraya el productor, sobre el emprendimiento que involucra entretenimiento y salud.
“Mi prioridad en este momento, durante el año 2012, va a ser muchísima dedicación al proyecto Batuka, que para mí tiene el mayor potencial de todo lo que yo he hecho en mi vida. Esto es lo más grande de todo”, asegura.

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