15 de enero de 2012

Tras un gran sueño

Tiene la meta puesta en llegar a Broadway. Bailarina y coreógrafa, desde los seis años que esta encarnacena dedica cuerpo y alma a la disciplina que la llevó a recorrer varios países y ganar múltiples concursos. Hace más de tres años vive en Nueva Jersey, EE. UU. Allí abrió una escuela en la que imparte clases de danza paraguaya; además, estudia Teatro Musical en el prestigioso County College of Morris.
Carolina Báez
Muchos recordarán a la encarnacena ganadora de la primera generación de bailarines del reality televisivo Rojo, emitido en 2004. Tras alzarse con el principal galardón, Carolina Báez (30) fue invitada a participar de la versión chilena del programa, en la que también tuvo una destacada actuación y ganó muchos adeptos, que constantemente promocionaban su desempeño artístico en la red de videos en línea YouTube.
La experiencia fue gratificante, pero ella quería más. Hace tres años y medio, decidió vender todas sus pertenencias y viajar a EE. UU. para estudiar inglés, como paso previo a su postulación a la carrera de Teatro Musical del County College of Morris (CCM) de ese país. Al vencer la barrera idiomática, se presentó a los exámenes de admisión, superando todos los obstáculos y, tras una evaluación integral, fue aceptada como alumna del CCM, constituyéndose en la única paraguaya en toda la institución.
Carolina realizó este trayecto apostando a su gran sueño: actuar en Broadway, y asegura que no descansará hasta lograrlo. La misma convicción la llevó a abrir su propia escuela de baile en Nueva Jersey, distante a una hora de Nueva York (NY). En su academia enseña danza paraguaya y moderna a niños descendientes de paraguayos y latinoamericanos.
Mientras forja su camino artístico, con una trayectoria de 24 años, indica que lo único que extraña de Paraguay son las empanadas de Don Vito, los lomitos de Pancholo’s y los sabores de Heladería París.
¿Qué significa la danza en tu vida? Es lo único que sé hacer. Cursé tres años de Psicología, uno de Periodismo y los dejé. Finalmente, me volqué hacia lo que realmente me apasiona. La danza hace que respire. Es grande, muy grande.
¿Por qué optaste por el Teatro Musical? Conjuga baile, canto y actuación, integralmente. En el CCM se forman artistas en las tres disciplinas, en una carrera que dura seis años. Ya completé el primero. Culminado el segundo, nos corresponde ir a NY, donde accederemos a pasantías en Broadway. Ese es el fin: estar allí.
¿La decisión de radicarte en EE. UU. fue dura para tu familia? Cuento con su apoyo siempre. Mi padre es abogado y mi madre es docente. Mamá pasa temporadas conmigo, ahora que mis dos hermanos, de 22 y 23 años, estudian Medicina en Cuba.
Cuando participaste en Rojo estabas casada, ¿cuál es tu situación ahora? Me divorcié mucho antes de dejar Paraguay.
Hubo celos de por medio. La decisión fue muy triste y difícil. En ese tiempo, reiteradas veces declaré que la única infidelidad que cometía hacia mi marido era entregarme a la danza, porque vivía para eso, no había otra cosa. Él no lo entendió. Con el tiempo, la vida me hizo conocer a otra persona maravillosa, con quien estoy de novia desde hace tres años. Él es argentino, educado y malcriado en Paraguay, y radicado en EE. UU. Sin embargo, si demostrara los mismos celos o tuviera intenciones de cortarme las alas, mi profesión siempre será prioridad.
¿Cómo lograste abrir una escuela en Estados Unidos? Cuando fui a ese país solo tenía en mente estudiar e involucrarme de lleno en la universidad. La academia surgió cuando me inscribí a un curso de danza de salón, donde conocí a otras paraguayas: Liz Cattebecke y Marlene Cárdenas. Ellas sabían de mí y me impulsaron a habilitar un espacio para que los chicos, hijos de compatriotas, aprendieran nuestros bailes tradicionales.
¿Cómo se llama la academia? Paraguay Danza & Show; está registrada, asegurada y tengo a mi cargo a 30 niños, la mayoría hijos de paraguayos, pero también asisten hijos de mexicanos, ecuatorianos y uruguayos, quienes aprenden nuestras danzas folclóricas y otras modernas, como el jazz, hip hop o reguetón. Nuestra intención es traer una delegación para que compita en el Interamericano de Danza, que se celebrará en julio, en Encarnación. Tanto niños como padres y abuelas, principalmente, están muy emocionados con esta gran posibilidad.
¿Qué es lo más difícil que enfrentaste durante lo recorrido? Lidiar con el plagio de las ideas. Duele que una se prepare, estudie tanto, se especialice y siga pagando millonarios cursos para ofrecer nuevas coreografías (porque esta disciplina avanza a años luz y no te podés quedar en la historia) para que venga alguien, le dé un clic a You Tube y copie tus coreografías. Me pasó aquí y en EE. UU. Mis propios compatriotas se adjudicaron mis coreografías. Quizás me copian porque mi trabajo es bueno, pero duele. No tengo problemas con que utilicen mis ideas, pero estaría satisfecha con que reconozcan mi trabajo, al menos nombrándome como creadora. Tenemos que tomar más conciencia de eso.
¿Algún ídolo o personalidad a quien admirás? En EE. UU., tengo una especial estima hacia Sofía Vergara. A una edad mucho mayor que la mía, Sofía comenzó a estudiar cuanto estoy cursando en este momento y logró un gran destaque. Superó todas las trabas. Por ello, siempre me digo a mí misma: “Si Sofía Vergara pudo, yo también puedo”. Creo que siempre hay que hallar a quien admirar para lograr tus metas. Admiro a varios artistas, pero si hay una hispana haciendo algo que costó bastante, una se agarra de eso. Así reafirmo en que yo también soy capaz y que nunca hay una edad límite para cumplir los sueños.
¿Te sentís satisfecha con lo que hacés? Me siento realizada. Todo lo que no hice en mi país lo estoy haciendo allá. Yo me siento muy feliz por la confianza que depositaron en mí, tanto mis maestros como los padres de mis pequeños alumnos. Como ya dije, mi meta es Broadway y allí voy a estar sin dudas. Estoy en la vía.
ROJO
Carolina Báez está muy segura de su labor y esfuerzo, por ello no comparte del todo la opinión de que el espacio televisivo paraguayo del que participó la haya catapultado a alcanzar sus objetivos. “No sé si Rojo tuvo un papel fundamental en mi carrera, porque la gente en EE.UU. no sabe qué es Rojo. Todo lo que tengo es fruto de mi empeño. El programa me dio un escaparate, pero tampoco va a ser nada sin los chicos. Si no tenés el talento, si no podés sostenerlo, te quedás por el camino. Creo que es una conjunción. Es pasarse la mano y ayudarse. No puedo sacar a Rojo de mi vida, tampoco méritos, pero se pone mucho compromiso y fuerza de voluntad. Trabajé mucho antes y durante Rojo, y hay que seguir trabajando. Pienso que el aporte fundamental del programa fue haber brindado oportunidad al arte. Ojalá vuelva aquel formato que exploraba en el talento juvenil, y no solo en su parte posterior”.
Texto Leticia Barrios
Fotos: Guido Carvallo y gentileza de la entrevistada.

1 comentario:

  1. Carolina Baez.......la que se enamoro de Mario Gomez....el estubo a punto de fugarse con ella en un cruzero.....

    ResponderEliminar

Ultima Hora - Nacionales

Las ruinas jesuíticas observadas desde el aire

Visita a la tumba de Mangore.


Honor a quien honor merece!Sady y Teofilo Acosta directores de Ecos del Paraguay vistaron la tumba del gran musico paraguayo Agustin Pio Barrios cuyos restos descansan en el Cementerio de los Ilustres de El Salvador.