28 de febrero de 2012

“Jugando” a la educación

El padre Jesús Montero Tirado fue directo y claro en uno de sus últimos artículos dedicados al análisis de la educación en el Paraguay. Refiriéndose a las “escuelas carpa” de Ñacunday, dice: “Los niños tienen que estar en sus hogares y no en el frente de batalla y como escudos para los mayores.Y es junto a sus hogares, donde el MEC tiene que instalar escuelas auténticas, perfectamente construidas, equipadas y dotadas con profesionales de calidad (http://www.abc.com.py/nota/enganando-a-los-ninos/).
Oración lapidaria, sobre todo proviniendo de un sociólogo y educador que ha dedicado su vida a la búsqueda de una mejor educación en el Paraguay.
Niños razonablemente bien vestidos y visiblemente mejor alimentados que la mayoría, transportados en minibuses y camionetas… ¿qué tienen que hacer allí, a la intemperie, lejos de sus hogares y de la escuela, participando de hechos que bordean la delincuencia y caminando siempre al borde de la violencia? ¿Qué clase de padres usan a sus hijos como “escudos”, como define el padre Montero Tirado, exponiéndolos a una constante precariedad y a salirse de su esquema de vida sólo por capricho de sus mayores? Se puede entender esta forma de obrar en personas inescrupulosas, a quienes importa poco que sus hijos queden eventualmente en medio de un campo de batalla, de gases lacrimógenos y de balines de goma. Pero a quien resulta imposible tolerar en su accionar es al Gobierno, que instrumenta al ministro de Educación para montar el triste operativo de las “escuelas carpa”, regidas por maestros que no hesitan un instante en declarar a los cuatro vientos que las tierras por ellos acechadas son públicas y propiedad del pueblo. Cualquier parecido de estas “carpas escuela” con las “madrazas” islámicas empieza a ser menos que casual.
Suponer que se pueda educar eficientemente a los niños en este estado de precariedad, turbulencia y permanente deambular es pecar de ingenuos. Aunque en el caso del ministerio de Educación, lo que menos hay es ingenuidad y sí un flagrante mal desempeño de funciones, ya que más que asegurar el año escolar a niños lejos de su hogar, lo que el Ministerio de Educación está haciendo es “jugar a la educación”, montando escenarios imposibles sólo para consumo político y legitimando la actitud delictiva de verdaderos especuladores de tierras, como se va constatando con el paso de los días en este triste y bochornoso espectáculo de Ñacunday.
Fuente: 5días

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ultima Hora - Nacionales

Las ruinas jesuíticas observadas desde el aire

Visita a la tumba de Mangore.


Honor a quien honor merece!Sady y Teofilo Acosta directores de Ecos del Paraguay vistaron la tumba del gran musico paraguayo Agustin Pio Barrios cuyos restos descansan en el Cementerio de los Ilustres de El Salvador.