12 de junio de 2012

A 77 años de la Paz del Chaco

Hoy 12 de junio se cumplen 77 años de la firma de la Paz del Chaco, rúbrica que puso fin a la contienda bélica entre nuestro país y Bolivia, marcando un antes y un después en la historia republicana del Paraguay.
El 12 de junio de 1935, en Buenos Aires, Argentina, se firmaba el Protocolo de Paz donde se acordó el cese definitivo de las hostilidades que habían iniciado en septiembre de 1932, en medio de disputas territoriales entre nuestro país y Bolivia. Entre las causas más importantes que llevaron al conflicto de la Guerra del Chaco fue la aplicación, a partir de 1810, entre los nuevos estados emergentes en el mapa americano, de la figura jurídica conocida como “Uti possidetis juris”, que en el caso de Bolivia le otorgaba cierta calidad de sucesora de la antigua Audiencia de Charcas.
Luis Verón, en su obra “La Guerra del Chaco 1932-1935”, señala que esta condición tenía poca consistencia, porque nunca, en todo el periodo colonial, fueron definidos los límites de las circunscripciones españolas en América. “Justamente esa situación fue la que originó los problemas que el Paraguay tuvo con sus vecinos directos y que desembocaron, tanto en el conflicto con la Triple Alianza (1864-1870) como en el conflicto paraguayo-boliviano, entre 1932 y 1935”, acota. Si el “Uti possidetis de juris” le daba a Bolivia ciertos derechos sobre el territorio chaqueño, al Paraguay le amparaba el “Uti possidetis de facto”, pues a lo largo de su historia hizo acto de presencia, si no en todo el territorio, en parte importante del mismo. Con el fin de ocupar el territorio chaqueño, desde los años de la época colonial, las autoridades de Asunción realizaron numerosas acciones en el sentido de establecer la soberanía del Paraguay en el Chaco. La fundación de poblados y guarniciones militares fue parte de ese objetivo. En el norte surgieron los bastiones de Fuerte Olimpo, en 1792; de Bahía Negra, de la misión de Melodía, en las cercanías de Asunción, río de por medio, etc. Reclamos bolivianos Los primeros indicios de conflicto se dieron cuando el gobierno argentino reconoció como paraguayo el territorio chaqueño, lo cual ocasionó la protesta boliviana, que lo reiteró en la posguerra de la Triple Alianza, inclusive cuando se dio el arbitraje del Gobierno norteamericano en 1878. Ese arbitraje consolidó la posición paraguaya sobre el Chaco, aunque quedaba la espinosa cuestión de la definición de sus límites, especialmente con Bolivia. El mismo año en que el Paraguay tomaba formalmente posesión del territorio arbitrado, Bolivia –derrotada en su experiencia en la Guerra del Pacífico, durante la cual perdió su litoral marítimo– volcaba sus ojos sobre el Chaco con mayor interés, pues había sido confinada a una humillante mediterraneidad. Esta situación llevó a los bolivianos a considerar seriamente una salida hacia el Atlántico, a través del Chaco boreal. Esta consideración derivaría, medio siglo después, en la Guerra del Chaco. Resultados Durante la Guerra del Chaco, apunta Ramón César Bejarano en su obra “Síntesis de la Guerra del Chaco”, el Paraguay capturó aproximadamente 24.000 prisioneros, y perdió algo más de 3.000. Respecto al territorio, se logró recuperar algo así como 153.450 Km2 de territorio detentado por Bolivia, aunque posteriormente se tuvo que entregar unos 17.225 km2, por el Tratado de Paz del 21 de Julio de 1938. El Paraguay tuvo aproximadamente 36.000 muertos durante la guerra, y Bolivia más de 52.000. Según reportes históricos, nuestro país capturó el siguiente material bélico: 2.000 armas automáticas, 72 morteros, 37 cañones, 370 camiones, 15.000 bombas de morteros, millones de proyectiles de infantería, miles de kilómetros de hilo telefónico, centenares de aparatos telefónico, víveres en cantidad incalculable, elementos de sanidad, animales vacunos y equinos, etcétera. Fuente: Abc Color.

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