30 de marzo de 2013

Canto yma renovado en la voz de una niña estacionera


Una costumbre de antaño. Doña Ilu no supo precisar de cuántas generaciones, solo dijo que su abuela ya lo practicaba y que ahora también sus nietos. Y es que el lamento de los estacioneros de San Jerónimo se resiste a morir, y se renueva en la dulce Paloma, la pequeña estacionera de 10 años.Por Ruth Benítez Díaz. (Ultima Hora)
Ella se llama Mayra Carballo. No sabe por qué le dicen Paloma, aunque su dulce canto podría ser el motivo de su apodo. La pequeña junto con una decena de niños estacioneros renuevan la tradición de ymaguare, en un vía crucis que no se extingue, hace cientos de Semanas Santas.
Sobre la calle Teniente César Díaz Pefaur, cerca de la plaza José Gaspar Rodríguez de Francia, del barrio Loma San Jerónimo de Asunción, vive la señora Iluminada Carballo, abuela de Paloma. En ese lugar nace la tradición de los pasioneros, con dos familias, Carballo y Florentín.
El vía crucis comienza el Jueves Santo a las 21.00, desde el rústico domicilio de doña Ilu, y termina luego de 5 horas, a las 2:00 del Viernes Santo. Antes, el Domingo de Ramos, las familias visten a la cruz que seguirá el camino.
Casi no se practica, puesto que todo lo saben de memoria, a no ser que ingrese un nuevo integrante al grupo familiar compuesto por unas 20 personas.
Hay una ropa especial para cada día. El jueves todos visten de blanco. Las mujeres con camisas y polleras, y los varones, con pantalones y camisas. El viernes, de negro. Siempre descalzos.
También hay música para cada día, el purahéi jahe'o, explicó doña Ilu.
A veces, los vecinos ayudan ubicando los calvarios. En total, son 14 estaciones. Parten de la casa de la familia Carballo y van a la capilla Estela Mary, María Auxiliadora, y luego ingresan al barrio, a recorrer los pasillos de San Jerónimo. Posteriormente, se dirigen al oratorio y nuevamente, el vía crucis termina en su casa.

Costumbre renovada por los niños

Doña Ilu comentó que pese a que la tradición de los estacioneros fue casi terminando, hoy se ve renovada por la presencia de varios niños, sus nietos.
Mayra hace cuatro años que forma parte de esta milenaria representación del calvario de Jesús. En un cuaderno apunta todas las letras de las diferentes canciones y junto con sus primitos viven el camino de la pasión del Hijo de Dios.

Sacrificio y fe

Doña Iluminada explica que el entusiasmo de los estacioneros hace que la costumbre siga viva.
"Llega la Semana Santa, y sí o sí tenemos que hacer", dice.
"Llevamos en la sangre", agregó.
La estacionera más antigua explica que la fe motiva a que cada Semana Santa la preparación sea obligatoria.
"Uno piensa en tantas cosas y mira a los jóvenes, cómo son ahora, hay muchos jóvenes que de criatura están en la calle, con la droga, es muy profundo para mí. Yo les valoro mucho a las criaturas, a las chicas que están", reflexionó.
Relató, además, que esta tradición no es fácil. Los familiares se sacrifican para estar juntos. Muchos de ellos viven en la ciudad de Mariano Roque Alonso y, a veces, no hay colectivo para llegar.
"Pero es un sacrificio que a ellos les gusta porque si no vienen se enferman", afirmó.
Además, en el trayecto del vía crucis, los estacioneros descalzos pisan barro, agua, arena, piedritas... pero nada duele, "no se siente".
El canto de los estacioneros fue traído a Paraguay por los misioneros jesuitas, que llegaron con Cristobal Colón, en la época colonial.
El canto encarna el calvario de Jesús durante su traslado a la cruz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ultima Hora - Nacionales

Las ruinas jesuíticas observadas desde el aire

Visita a la tumba de Mangore.


Honor a quien honor merece!Sady y Teofilo Acosta directores de Ecos del Paraguay vistaron la tumba del gran musico paraguayo Agustin Pio Barrios cuyos restos descansan en el Cementerio de los Ilustres de El Salvador.