10 de septiembre de 2013

Hallan balas de cañón que serían de la Guerra Grande

PIDEN QUE EL ESTADO SE OCUPE DE RESCATAR LOS OBJETOS.
(ABC COLOR) Pescadores de San Cosme y Damián hallaron unas 30 balas de cañón, que serían de la época de la colonia o la Guerra de la Triple Alianza, en inmediaciones de la isla San Pablo, en el río Paraná. 
Los isleños piden que alguna institución del Estado se ocupe del rescate de estas reliquias históricas.
El hallazgo de las balas de cañón se produjo de casualidad. Según los pescadores de esta localidad “a uno de los compañeros se le trabó la tarrafa (red de pesca de uso manual) en unas piedras y tuvo que meterse al agua para sacarla de entre las rocas. Ahí notó que una piedra rara se había quedado entre las redes”, explicó Marcos Gutiérrez, poblador de la zona.
“Parecía un pedazo de roca porque estaba toda cubierta de algas, caracoles y piedritas pegadas a la herrumbre. Limpiamos y vimos que era una bala de cañón”, refirió.

La curiosidad hizo que buscaran en todo el sector y encontraron varias otras piezas, algunas de forma esférica y otras alargadas (los llamados obuses). “En la punta se podía ver que tenían un agujero y lo que parece una espoleta”, señaló el pescador.
En principio, algunos de los muchachos pensaron que eran esas rocas que tienen en su interior piedras preciosas y trataron de romperlas, “pero después no dimos cuenta de que eran balas de hierro”, dijo Gutiérrez.
En el sitio del hallazgo la profundidad del río no es mucha. Apenas llega a 50 centímetros o un metro y los lugareños creen que hay más de estos objetos, pero su búsqueda implicaría mayor infraestructura.
La zona está a no más de dos kilómetros del sitio de emplazamiento de las compuertas del Brazo Aña Cua, donde se tiene proyectada la instalación de más turbinas para la explotación de la energía de la presa de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Geográficamente, la isla pertenece al distrito de Santos Cosme y Damián y está ubicada a poco menos de 200 kilómetros al oeste de Encarnación, capital del departamento de Itapúa.
El lecho del río es rocoso y abundan los cantos rodados. Es totalmente irregular, con zonas de depresión en el terreno donde el agua tiene mucha profundidad y otras en las que se puede ver el fondo a no más de medio metro. La distancia entre la orilla -donde está ubicado un puerto de pescadores, conocido como Puerto Atingy- y la isla San Pablo es de unos tres kilómetros.
Para los isleños y los ribereños del puerto de Atingy, el hallazgo de las balas de cañón significa la esperanza de que el acontecimiento “ponga a la comunidad en el mapa”, y signifique alguna retribución económica.
“Creemos que las autoridades se deberían interesar en este tema, venir a rescatar estas reliquias, porque un país que no conoce y no valora su historia no tiene futuro”, sostuvo Marcos Gutiérrez, vocero de los isleños.
“Nosotros creemos también que deberíamos recibir una recompensa porque encontramos y rescatamos estas piezas del agua”, agregó.
Precariedad
El puerto de pescadores de Atingy es un caserío precario donde la principal actividad es la pesca. El elemento que domina el paisaje es, sin dudas, el complejo de compuertas del vertedero del Aña Cua, de color rojo, que se destacan notoriamente en el rectilíneo muro de contención del lago de Yacyretá.
El muro es como una gigantesca taza de tierra compactada, con grandes trozos de roca en su parte interna y una especie de pared de tierra cubierta de pasto en su exterior, que se extiende a lo largo de 80 kilómetros desde San Cosme hasta la usina hidroeléctrica, emplazada en la isla paraguaya de Yacyretá.
El rugido del agua a su paso por las compuertas resulta intimidante. Depende de la dirección del viento, a veces no se escucha nada y otras parece un trueno permanente, comenta un lugareño.
Cuando se producen las crecientes del río, largan más agua por las compuertas y en esos casos el ruido que provoca hace tener miedo, señalan.
La última crecida obligó a los pobladores a buscar un sitio más alto y todavía quedan algunos instalados en precarias carpas, por temor a que una nueva crecida les obligue de nuevo a dejar sus casas. Todas las ocupaciones son precarias, pues las tierras pertenecen a la EBY.
Cuando se realicen los trabajos de instalación de las nuevas turbinas en el Brazo Aña Cua, estas familias necesariamente deberán abandonar el lugar.
La pesca es la principal actividad de quienes viven en los alrededores del puerto y las islas cercanas: San Pablo, Isla Puku e Isla Kuña Paso, que en total suman unas 100 familias.
“En estos momentos lo que más sale es el sábalo (mbata)”, señala un pescador. Los precios varían según la especie del pescado.
El más barato y abundante es el sábalo, que se cotiza entre G. 4.000 y G. 5.000 el kilo, mientras otras como el surubí o dorado se venden a G. 25.000 y más el kilo.

De la batalla de Tacuary

Según datos históricos, el escenario de batallas de la Guerra Grande o Triple Alianza contra el Paraguay (1864-1870) fue desde el Ñeembucú hacia el norte del país. No se tienen datos de que hayan llegado a la zona de Itapúa.
El antecedente bélico más conocido y cercano geográficamente al sitio de hallazgo de las balas de cañón es el de la batalla de Tacuary, entre tropas de Buenos Aires al mando del general argentino Manuel Belgrano y tropas paraguayas, en marzo de 1810, en cercanías a lo que hoy es la ciudad de Carmen del Paraná (35 km al oeste de Encarnación).
Se sabe que durante su huida, tras la derrota sufrida en Paraguarí, Belgrano instaló su cuartel en el pueblo de Santa Rosa y ordenó cubrir con hombres y cañones los puestos de Santos Cosme y Damián, Candelaria y San José. No se descarta que estas balas hayan sido de algún destacamento instalado por estas fuerzas en Santos Cosme y Damián, atendiendo a que es el nombre que dominaba en toda esta zona.
Cómo fueron a parar al río es un misterio. No se descarta que en aquella época este lugar no tenía agua y que la configuración actual del terreno haya sido porque se inundó. En todos los casos, es un tema que debería interesar a los historiadores y al Estado, a través de sus organismos especializados.

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