29 de septiembre de 2013

Reinado del arpa paraguaya

Con el Séptimo Festival Mundial del Arpa, Paraguay se prepara para recibir a renombrados artistas nacionales y extranjeros en el Teatro Municipal, los próximos 4 y 5 de octubre, con un cierre magnífico en la Plaza Uruguaya previsto para el día 6. El 26 del mismo mes, Paraguay buscará figurar en el Libro de los Récords Guinness tras reunir a más de 400 arpistas en la Costanera de Asunción. Por Nancy Duré Cáceres (ABC Revista)
Todo está a punto para que el viernes 4 de octubre se dé inicio al gran encuentro mundial que desde hace siete años reúne a los mejores artistas de este instrumento. Las responsables, Ana Scappini y Marlene Sosa Lugo, se muestran contentas con el posicionamiento de este evento a nivel nacional e internacional.
En realidad, el sueño de ambas era que Paraguay se convierta en la capital del arpa. Así nació el primer festival. Luego vino otro, y otro y otro hasta llegar al séptimo, que se celebra los próximos 4 y 5, desde las 20:30, en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane, para luego culminar, en una noche memorable, en la Plaza Uruguaya el día 6 de octubre, a las 18:00.

“Cada año apostamos a la excelencia. Estamos felices de haber logrado el objetivo, que es posicionar el arpa en el mundo entero”, expresa Marlene Sosa Lugo.
Con esta iniciativa, no solamente ubican el nombre del país en el mapa, sino también dan trabajo a los artistas e inyectan ánimo a quienes buscan abrirse camino sacando bellos sonidos con este instrumento. En el Bicentenario, por ejemplo, se lucieron con más de 200 talentos. “Apostamos por este instrumento que identifica al Paraguay, queremos dejar un legado, queremos que el Estado siga impulsando este evento. Logramos el primer objetivo, que fue posicionarlo; ahora ya figura en los circuitos mundiales, así que reiteramos nuestra satisfacción”, expresa Ana Scappini.
Angie Duarte, de la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción, define al evento de interés cultural y turístico. “La magnitud de este encuentro es brutal, así que apoyamos absolutamente. Le sumamos la intención de Luis Szarán, a través de Sonidos de la Tierra, de ingresar al Libro de los Récords Guinness, así que el mes de octubre es el mes de las arpas, sin duda”, expresa.
Este año, en el festival, el gran homenajeado será Nicolasito Caballero, genio del arpa paraguaya. Nicolasito, desde muy niño, comenzó “una carrera meteórica”, y muy pronto dominó las 36 cuerdas. Ya a los 4 años estaba debutando en el coliseo “Ignacio A. Pane” para luego recorrer todo el interior del país, dando muestras de sus dotes de eximio intérprete. Con solo 6 años, inició su primera gira por el exterior: primero Argentina y luego Uruguay, lugares donde asombró con su genialidad y su corta edad. No tardó en llegar a Europa, donde hizo despliegue de su estilo inigualable. Pronto dedicó su tiempo a sus primeros estudios en el Conservatorio de París e incursionó en otros instrumentos como el violín, violonchelo, guitarra, percusión, piano, pero es con el arpa que da muestras de su destreza en grandes conciertos.
Nicolasito compartirá escenario con la estadounidense Deborah Henson-Conant. Deborah brilla en todos los géneros: hace jazz, pop, comedia, folk, flamenco y música celta, y toca varios tipos de arpa eléctrica. Presenta espectáculos unipersonales en teatros, salones de concierto y festivales. También realiza presentaciones con orquestas sinfónicas.
En nuestro país, sin duda, va a deslumbrar junto a todos los artistas. Deborah comentó que le encanta la música y, lo que es mejor, le encanta bailar y cantar.
“La música es una combinación de historia, teatro, movimiento y sonido. El arpa es mi instrumento de ensueño, me permite moverme por el escenario, me da libertad física. Al mismo tiempo, tiene una enorme gama emocional. El arpa eléctrica de CAMAC, la ‘Luz DHC’ (que me siento orgullosa de decir su nombre después de mí), es como el instrumento de mis sueños y hace que sea posible llevar mi arpa a lugares inesperados, a usar mi arpa en un arnés, a estar haciendo algo tan único y a la vez difícil”.
Deborah no deja de elogiar el arpa. Lo califica como un instrumento poderoso, con una amplia gama y rica en colores. “Una puede doblar las notas de blues, notas de rasgueo y el sonido puede ser melodioso, crudo o de percusión. Es el instrumento perfecto para una obra de teatro, para cantar y contar historias”.
Claro que no todo fue fácil. Al principio se sentía frustrada “porque era tan grande que era difícil viajar con ella”; ahora, puesto el arnés, realiza todo lo que de niña soñó, bailar, cantar al son del arpa, tocar blues... “La música es mi primer idioma”. Sus memorias se llenan de recuerdos cantando uno al otro. “De chica fue el único idioma que conocí”.
Y haciendo una comparación con nuestro gran Nicolasito, Deborah también desde niña manifestó sus dotes artísticas. A los 10 años aprendió a leer los acordes del piano y a componer música. A los 12, sus padres prestaron un arpa para ella pero no se mostró muy interesada en el instrumento, ya que su interés principal era escribir música. Cuando comenzó a dedicarse a lo suyo, tuvo bien claro que quería componer, solo que había un problema: a pesar de que podía inventar y reproducir música, no podía leer ni escribir. Así que a los 19 años fue a la escuela para aprender a leer y escribir música. Allí descubrió que había un arpa en la escuela. Fue la primera vez que se interesó realmente en el instrumento. Hoy no puede vivir sin él. “Es el instrumento más potente y flexible para un artista en solitario”.
Hoy es una artista consagrada, para quien la actuación o el escenario es un lugar de libertad y expresión. “Me siento más segura y libre en el mundo... Me gusta ir al teatro temprano, resolver todos los problemas técnicos, para entrar en calor. Me gusta pasar sola un tiempo, sola en el escenario, de manera que una vez que comienza la ejecución, puedo estar completamente centrada en la música y conectada con el público”.
Deborah cuenta también cuál es su tipo favorito de música. “Me encanta la música que tiene una historia, o que me hace soñar y hace que mi cuerpo quiera moverse, ¡y mejor si logra los tres! Amo los artistas que son apasionados y que juegan físicamente”.
Sobre el festival dice que siempre quiso visitar Paraguay, “porque es el lugar de nacimiento de tanta música que le ha inspirado, y porque el arpa paraguaya parece celebrar el ritmo y la pasión del instrumento. La primera vez que me enteré del arpa paraguaya fue cuando conocí a algunos famosos arpistas latinos como Alfredo Orlando Ortiz, Carlos Reyes, Carlos Guedes, Roberto Perera”, revela.
Y no puede dejar de dar algunos consejos para quienes comienzan a rasgar los primeros sonidos. Deborah dice que cada uno tiene una historia que contar y la música es una forma de contarla. “Así que mi consejo es que busque sus propias historias y las cuente como verdaderas, tan apasionadamente como pueda, y de todas las maneras que pueda”.
Llega a Paraguay después de trabajar en su nueva escuela que se llama “Pluck Universidad”, a través de la cual se conecta con arpistas de todo el mundo. “Ahora estoy creando mi más reciente curso que se llama ‘Arpa Toolkit Hop’”.
Y todavía hay más. El plus. La guinda. El broche de oro a este festival, que desde hace siete años reúne a grandes del arpa, es el gran encuentro con más de 400 arpas sonando por todo lo alto y al unísono, buscando figurar en el Libro de los Récords Guinness. Así, la Oficina del Festival Mundial del Arpa juntamente con Sonidos de la Tierra y la Municipalidad de Asunción, a través de la Dirección de Cultura y Turismo, organizan el megaencuentro con la finalidad de ingresar al Libro de los Récords.
La cita es el 26 de octubre en el marco del VII Festival Mundial del Arpa y el escenario será la Costanera de Asunción. La meta es superar el récord actual de 201 instrumentos que logró Edimburgo en 2006. Para el efecto, subirán al escenario las 402 arpas, para ofrecer un megaconcierto, con un repertorio de música paraguaya. Así, la fascinante melodía del arpa ¡impone su reinado!
Expresión de emociones
Con el arpa, Deborah expresa sus emociones, su pasión, sus ideas. El arpa puede ser una orquesta entera, con variados sonidos grandilocuentes. “Con este instrumento se puede estar acompañada la noche entera, contar una gran historia, o estar toda una vida con ella. Es melódica, percusiva. Me encanta que se convierta en un socio físico”.
Admira a los artistas que precisamente puedan transmitir sus emociones, a los que trabajan para estar conectados con su audiencia. Recuerda con especial cariño un concierto al que fue su hermano. “Canté una canción especialmente para él. Fue un momento mágico, poder llegar a él cuando ni siquiera le podía ver en la oscuridad”.
El arpa es un símbolo de la cultura del Paraguay. Es el instrumento que nos representa y es por ello que el músico y el artesano siguen inquietos buscando innovaciones para deslumbrar al mundo entero.
“El arpa tiene vida nueva, nuevos cultores, nuevas creaciones que sustentan una tradición, se constituye en puente generacional y se proyecta a un futuro lleno de oportunidades y caminos por recorrer”. (César Cataldo)

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