24 de noviembre de 2013

Jeroky que cambia vidas

En un país donde no se impulsa demasiado la formación artística de los pequeños, saber que hay gente que trabaja desinteresadamente para ayudar a transformar las vidas de niños de comunidades pobres a través de la danza, alienta a mantener encendida la llama de la esperanza.
 Cuando llegamos las alumnas están en plena clase practicando sus movimientos con finura y estilo. Algunas ensayan sus pasos; otras sus posturas y las demás realizan todo tipo de piruetas. De repente, suena la melodía de “La bella durmiente”, de Tchaikovsky e, increíblemente, el talento despierta. La profesora Rosa Viola, con la música, como por arte de magia, logra que cada niña se ubique en su lugar y demuestre su destreza.
Estamos en el Bañado Tacumbú, lo que hace todavía más especial a esta academia, que nació de la mano del padre Pedro Velasco. Allí acuden niñas de escasos recursos, quienes nunca imaginaron que sus pies podían girar al son de suaves acordes que transformarían sus vidas. Quienes tuvieron la iniciativa buscan lograr ese mismo efecto, precisamente: un cambio positivo en ellas.

¿Danza clásica en Bañado Tacumbú? ¿Por qué no? El profesor Miguel Bonnín, director del Ballet  Clásico Municipal, de Asunción, y director artístico del proyecto ‘Mitãnguéra bañadogua jeroky’ (El Baile de los Niños del Bañado) explica que la danza tiene un poder muy grande de llenar vacíos en la vida de las personas.
Más de 100 niñas de entre 7 y 15 años acuden los martes y jueves por la mañana y los miércoles y viernes por la tarde a la academia. Cada clase significa para ellas un paso más en el escarpado camino hacia la superación. Asisten cargadas de ilusiones y cumplen al pie de “cada canción” las instrucciones de las profesoras Rosa Viola, Concepción Ortellado y Pedro Acosta.
Verlas bailar alegra el alma. Contagian su entusiasmo y alegría. Cada paso representa una victoria, uno más hacia un futuro prometedor... Un plié, arabesque, cou de pied o fouette realizados casi a la perfección denotan su entusiasmo y alegría mientras “El vals de Amelie”, de Yann Thiersen que inunda el salón augura vientos de cambio.
El padre Velasco y los vecinos del lugar crearon el Centro de Ayuda Mutua Salud para Todos (Camsat) en 1989, que actualmente congrega a unas 600 familias, con el objetivo de luchar contra la pobreza. Y verdaderamente es el ‘centro’ de Bañado Tacumbú. “El curso de danza es solo una de las tantas áreas de las cuales se ocupa”, dice Sofía Rojas, vicecoordinadora del centro.
La intención del religioso era, inicialmente, que los chicos estén siempre ocupados en algo útil y tratar de que no estén mucho tiempo ociosos en la casa. “La academia se inició con la enseñanza danzas paraguayas. Se eligió esta actividad para mostrarles que hay otro mundo posible”, señala Bonnín.
Ayuda multisectorial
Renée Insfrán, vicepresidenta de la Asociación Amigos del Ballet y también miembro de Camsat, en una reunión formal de la Asociación Amigos del Ballet Municipal realizó el pedido para que el Ballet Municipal enseñara danza clásica en el Bañado. “Acepté sin dudar. Entonces, comenzamos a interiorizarnos y tímidamente empezamos a dar clases el año pasado”.
Bonnín también pidió apoyo a la Municipalidad. Entonces, derivaron bailarines de la compañía para enseñar. “Es un proyecto en conjunto entre la Municipalidad, el Ballet Municipal, la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad, Camsat y este año se unió Petrobras, empresa a la cual les presentamos el proyecto y quedaron entusiasmados con el tema”.
El director manifiesta que el local necesitaba pisos de madera, ventiladores, luces; un ambiente más propicio para aprender danza clásica. “Entonces la empresa colaboró con una importante suma de dinero, con la que se pudo instalar todo eso y también pintar el local; además, se comprometieron a seguir ayudándonos. En este momento tenemos la aprobación para seguir el próximo año y que este proyecto siga creciendo”.
Inicialmente no fue fácil convencer a los niños y a sus padres. “En realidad, es una tarea que cuesta. Estamos peleando, porque recién el año pasado empezamos con el ballet clásico con 50 alumnas, y este, ya de una manera más formal, tenemos casi 100, cuyas edades oscilan entre siete y quince años. En un principio se anotaron cuatro chicos, pero luego desistieron”. Jazmín Roig, alumna de la academia de Marisol Pecci, también enseña voluntariamente a las niñas de preballet los domingos”, refiere Bonnín.
Del Ballet Municipal van a enseñar dos profesores: Concepción Ortellado y Pedro Acosta, quienes están preparando parte de la coreografía para el cierre del ciclo. “También nos están ayudando Cira Bejarano y Rosa Viola. Pero lo que a las niñas les motivó realmente fue traerlos a bailar al escenario del Teatro Municipal el año pasado”. Hicieron una pequeña función para la marca que los apoya y esto les cambió la cabeza. “Mostrarles que pueden bailar es algo que les cambia la visión de las cosas, que pueden transformar su realidad. Y a eso es a lo que el padre Velasco apunta”, asegura Bonnín.
“Es muy meritorio lo que Camsat está haciendo en el Bañado Tacumbú. Nosotros estamos aportando nuestro grano de arena para que eso sea más interesante y que crezca”, señala Bonnín y afirma que el padre Velasco sostiene que la misma posibilidad que tiene un niño de cualquier barrio de ir a un teatro, cine o estudiar ballet, los del Bañado también lo tengan. “Y nosotros estamos tratando de apoyarle en ese proyecto tan importante. El tema del ballet clásico no es fácil y estamos conscientes de ello. Pero cada vez vamos a ir buscando estrategias de cómo hacer crecer el proyecto”.
Bonnín resalta que entre las alumnas, hay niñas muy talentosas, que llaman la atención por su inteligencia; es como si absorbieran y tomaran más rápido las clases; lo toman con una pasión y un mayor interés.
Según la Prof. Concepción Ortellado, las niñas captan rápido las instrucciones. “Hay nenas que tienen aptitudes físicas naturales. Tienen pie, abertura; y con esa aptitud el ballet es más fácil. Hay niñas que hasta pueden dirigir una clase”. Pero un problema con el que también se enfrentan es el abandono o la inasistencia a clases porque las niñas deben hacer las tareas de la casa.
Entre las alumnas, hay algunas muy destacadas, para quienes tratarán de conseguir becas en academias privadas el año que viene y, por qué no, más adelante, enviarlas al extranjero. “Queremos que esto tenga proyección. La idea es que en 10 años se conviertan en profesores y directores y puedan tomar la posta y se encarguen de enseñar y llevar adelante el proyecto”.
La intención también es que el año próximo la academia sea reconocida y sus exámenes sean fiscalizados por el Ministerio de Educación. “El objetivo no es solamente formar bailarines, sino también profesores, coreógrafos, lo que se hace en cualquier academia. Ya están formándose en danza paraguaya y clásica; también queremos incluir jazz, aunque al padre Velasco lo que más le interesa es la danza clásica por la disciplina y por lo que el baile puede producir”, expresa.
El próximo sábado 30, a las 21:00 se realizará la clausura del año lectivo en un escenario especial y actuará también el Ballet Municipal para celebrar los 25 años de Camsat. “La empresa nos da el dinero para la compra de vestuario. Es una tarea que empezamos de a poco y nos gustaría que el proyecto se expanda no solamente en Tacumbú, sino en todo el bañado”, concluye Bonnín.
El motor del Bañado
El sacerdote español Pedro Velasco, quien reside en el Bañado Tacumbú, es un incasable luchador. Su primer triunfo fue conseguir agua potable para el barrio. Le siguieron la creación de la radio Tape Pyahu, una de las primeras emisoras comunitarias del país; el centro Recicla, de apoyo a los recicladores.
Además de crear dos centros de salud, una escuela primaria, que comenzó con la ayuda de su padre, un docente jubilado, la construcción de viviendas y centros para organizaciones sociales del barrio. Asimismo, consiguieron más de 1000 becas para universidades, escuelas de formación técnica e institutos de formación laboral. Lo último fue la pavimentación de las calles, que se inició gracias a su gestión. El local del Camsat está situado en la calle Ursino Velasco N.º 4000 entre San Felipe y Santiago.
Por Marisol Palacios (ABC color)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ultima Hora - Nacionales

Las ruinas jesuíticas observadas desde el aire

Visita a la tumba de Mangore.


Honor a quien honor merece!Sady y Teofilo Acosta directores de Ecos del Paraguay vistaron la tumba del gran musico paraguayo Agustin Pio Barrios cuyos restos descansan en el Cementerio de los Ilustres de El Salvador.