2 de enero de 2014

La música abre nuevas esperanzas a los jóvenes en los territorios del EPP

Venciendo el miedo, Luis Szarán y los instructores de Sonidos de la Tierra formaron una orquesta de Cámara en Tacuatí. Silvia, hija del asesinado ganadero Luis Lindstron, es la principal impulsora.
Por Andrés Colmán Gutiérrez. TACUATÍ - SAN PEDRO
"Esto lo que mi papá siempre soñó: ver a una orquesta de niños y jóvenes de Tacuatí tocando música, en vez de que exista tanta muerte y violencia...", dice Silvia Lindstron, con un nudo en la garganta y los ojos húmedos de lágrimas, hasta que ya no puede seguir hablando.
La voz se le corta y hace un gesto de disculpas ante la cámara. A su lado, el músico y director orquestal Luis Szarán, busca reconfortarla, mientras toma la palabra.
     
"Esta es una de las experiencias más conmovedoras que estamos viviendo desde el Programa Sonidos de la Tierra, ver a estos chicos vencer el miedo y construir la esperanza a través de la música, dando otra imagen de la Tacuatí que a menudo muestran las noticias, la de las incursiones del grupo armado o la presencia policial y militar.
Aquí hay música que contagia paz y esperanza", dice Szarán.Es la hora mágica del atardecer en el patio de la gran casa de los Lindstron, en Tacuatí. En la parte frontal está el panteón donde yacen los restos de Luis Aníbal, el papá de Silvia, el productor ganadero y ex intendente que en julio de 2008 fue primeramente secuestrado por el grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), y que en mayo de 2013 fue asesinado por el mismo grupo, en un camino rural, a poca distancia de su casa.
Pero esta es una noche de celebraciones. La Orquesta de Cámara de Tacuatí brinda un "concierto entre amigos" para despedir al 2013 y recibir al nuevo año, celebrando sus grandes logros, entre ellos el de que ocho de sus integrantes hayan viajado por primera vez a Buenos Aires para actuar en el Luna Park, en el Encuentro Internacional de Orquestas Juveniles, y haber acompañado al gran cantante argentino Jairo, en una de sus actuaciones.
DIFICULTADES. No fue fácil para Sonidos de la Tierra iniciar trabajos en Tacuatí y en toda la región Norte, en lugares considerados "territorios del EPP", cuenta Luis Szarán.
"Casi ninguno de los maestros e instructores quería viajar hasta aquí, por miedo a los ataques del EPP. Pero fue el propio coordinador de Sonidos en Horqueta y todo el Norte, Miguel Angel Sórensen, el que desafío al temor y empezó a venir semanalmente, desde hace cinco años, para enseñar a los chicos", relata el maestro Szarán.
Sórensen, por su parte, confiesa: "Claro que también tenía temor al principio, pero ver las ganas de estos niños y jóvenes de aprender, me dio fuerzas. Y la población entera se fue sumando".
TESTIMONIOS. La orquesta fue naciendo a pulmón, con la colaboración de los pobladores. La Municipalidad aportó una parte de los fondos y proveyó el local para las aulas y los ensayos. El resto se fue juntando con aporte de los padres y moradores.
"Recuerdo que un día estábamos ensayando, cuando llegó a visitarnos el señor Luis Lindstron. Nos preguntó que es lo que más hacia falta. Le dijimos que casi no teníamos guitarras, y enseguida él donó 20 guitarras", narra Sórensen.
Ahora, la hija Silvia continúa la labor de padrinazgo, habilitando un salón auditorio para los conciertos de la orquesta.
Otra anécdota conmovedora es la que le sucedió con José Feliciano Ferreira, dueño y chofer del único micro que hace viajes de Concepción a Azotey, pasando por Tacuatí. Lo vio viajar siempre con instrumentos musicales, y le preguntó a qué iba.
"Le conté que venía a formar una orquesta de Sonidos de la Tierra, con los chicos de Tacuatí. Me preguntó si el pasaje me lo pagaba alguien y le dije que no había rubros, que pagaba de mi bolsillo. Entonces José me dijo: 'Desde ahora vas a tener pasaje gratis vos y todos los profesores que viajen. Es mi forma de colaborar'. Me emocionó mucho", recuerda Sórensen.
El propio maestro Luis Szarán decidió ir a pasar su cumpleaños con la gente de Tacuatí, un 24 de setiembre, y donó el dinero que le hubiera costado la farra con sus amigos, para la compra de instrumentos. Y el intendente Orlando de Vaca, el día en que los chicos de la orquesta debían viajar a Buenos Aires, como el camino estaba cerrado por la lluvia, los alzó a todos en un tractor y manejando él mismo, atropellando el barro los sacó hasta la ruta asfaltada, a 50 kilómetros, para que no pierdan el ómnibus.
"Son historias que conmueven, y que demuestran que la música puede vencer a la violencia", concluye Szarán.
Fuente: Ultima Hora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ultima Hora - Nacionales

Las ruinas jesuíticas observadas desde el aire

Visita a la tumba de Mangore.


Honor a quien honor merece!Sady y Teofilo Acosta directores de Ecos del Paraguay vistaron la tumba del gran musico paraguayo Agustin Pio Barrios cuyos restos descansan en el Cementerio de los Ilustres de El Salvador.